La felicidad es una elección

Es posible que a lo largo de tu vida hayas pensado que tu felicidad depende de las circunstancias que estás atravesando, de los eventos vividos en la infancia, del amor de otra persona, de la suerte o del destino. En este artículo te explico por qué es tu elección ser feliz o no y cómo puedes alcanzar la felicidad.

Infelicidad

La infelicidad surge cuando convertimos nuestros deseos saludables en exigencias insanas. Como la persona que deseaba tener amor romántico en su vida, pero empezó a creer que si no era amada por alguien más su existencia no tenía ningún sentido. Como aquel que anhelaba el éxito, pero se obsesionó con él y empezó a sentirse terriblemente frustrado cuando no lograba sus objetivos.

Ejemplos como estos hay muchos. Piensa en tí, ¿cuándo has experimentado infelicidad? Ten en cuenta que no es igual a sentirse triste.

Posiblemente has sentido profunda tristeza cuando te separaste de un ser querido, pero se convirtió en algo más si te aferraste a la idea de que esa persona tenía que volver a estar contigo o te convenciste que no debías perdonarle por sus errores. De este modo, considerar que debes ser la víctima permanentemente o que tienes que guardar resentimiento, te genera infelicidad.

Elegimos ser infelices

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.”

Buda

El dolor es pasajero, a menos que se trate de una condición médica crónica. En cambio el sufrimiento es una elección, que puede durar toda la vida aunque el evento doloroso ya haya pasado. Es decir, todo aquello que pudo y puede causarnos dolor en nuestra vida (traumas infantiles, problemas familiares, rupturas amorosas, frustraciones, etc.), no nos hace sufrir por sí mismo, en cambio la forma de pensar sobre esas situaciones sí nos puede causar infelicidad indefinidamente.

Infelicidad y creencias irracionales

Casi todos tenemos ideas irracionales en nuestra mente fruto de la educación que recibimos y del contexto sociocultural al que pertenecemos. Este tipo de creencias toman la forma de afirmaciones absolutas, del tipo blanco o negro, todo o nada. Pensamientos rígidos y poco realistas que nos dan una visión catastrófica de nosotros mismos, de los demás y del mundo. Que nos llevan a percibir la realidad como inaceptable e insoportable.

Debido a este tipo de creencias hacemos demandas excesivas a los demás o nos convencemos de que tenemos necesidades abrumadoras que nadie, nunca, podrá satisfacer jamás, incluyéndonos. En vez de aceptar nuestros propios deseos o anhelos como preferencias que pueden o no cumplirse, y en caso que no se cumplan igual podemos tener una vida satisfactoria.

Las personas con muchos pensamientos irracionales se condenan a sí mismas a ignorar lo positivo en sus vidas, exagerar lo negativo y generalizar las consecuencias de eventos particulares a la totalidad de sus experiencias. De este modo quedan despojadas de su voluntad, autonomía, poder de decisión y apertura al cambio.

Ejemplos de infelicidad por irracionalidad

Hay quienes eligen pensar que “siempre han fracasado en todo” en vez de considerar que algunas veces han fracasado, por diversas razones, como la falta de recursos económicos, poca experiencia en los negocios o actitud derrotista, que los llevó a renunciar en vez de persistir cuando se presentaron dificultades en el proceso.

Deciden que “nunca van a ser amados por nadie” debido a una mala experiencia amorosa o porque no tuvieron el cariño de sus padres. En vez de pensar que han sido amados por diferentes personas de múltiples maneras, por algún amigo o amiga que les brindaba escucha y comprensión, por un profesor u otra figura de autoridad que los motivaba a lograr sus objetivos, o por sus hijos que se interesan genuinamente por su bienestar.

De este modo ignoran el amor que sí han experimentado en sus vidas, exageran el rechazo o el despecho y generalizan la falta de cariño de alguna persona en particular hacia toda la gente que han conocido.

Lo más terrible de esta elección de ser infeliz es que te predispone a fracasar en tus proyectos y a sentir el rechazo de los demás, porque en tu mente sólo hay señales de fracaso y desamor. Así que no logras ver las oportunidades de éxito o el aprecio de algunas personas con quienes te cruzas en el camino. Entonces tus pensamientos te envuelven en una espiral de lamentaciones, que te hunden más y más en la infelicidad.

¿Cómo ser feliz?

“Somos nosotros mismos quienes creamos nuestros propios sentimientos.”

Albert Ellis

Para la mayoría de mis pacientes la principal meta de la terapia termina siendo alcanzar la felicidad, aunque su motivo de consulta inicial fuese otro. A través del estudio de la psicología y de mi experiencia profesional, he logrado concluir que una persona logra ser feliz gracias al esfuerzo constante de elegir ser feliz, todos los días y en cualquier circunstancia, aunque sienta enojo, tristeza, miedo, abandono o esté atravesando situaciones desfavorables.

Convencerse a sí mismo de tomar esta elección día tras día requiere de un largo proceso de sanación psicológica, que involucra el perdón, la resignificación de experiencias, la autoaceptación y la fuerza de voluntad. Con la guía adecuada y el propio esfuerzo puedes transformar tu filosofía personal, convirtiendo tus ideas irracionales en creencias sanas que armonicen con tus objetivos de vida.

Con gusto te asesoro a través de la atención psicológica en línea.

Felicidad y creencias racionales

Una creencia racional se define como aquella que:

  • Es lógica y consistente con la realidad, es decir, se apoya en la experiencia, por tanto no distorsiona ni exagera.
  • Es flexible, así que se expresa en términos de gustos o preferencias, no de exigencias o necesidades urgentes.

Además ayudan a la persona:

  • A elegir por sí misma los valores y propósitos que contribuyen a su felicidad.
  • A utilizar formas eficaces y lógico-empíricas de alcanzar sus metas y evitar resultados contraproducentes.

Así, lo racional y favorable para experimentar la felicidad es aceptarnos y respetarnos a nosotros mismos, aunque califiquemos de forma negativa algunos aspectos de nuestro ser o no recibamos la aprobación de otras personas; aceptar y respetar a los demás aunque consideremos que son desfavorables algunos de sus rasgos o conductas; y, aceptar las circunstancias que no podemos cambiar así como esforzarnos para modificar las que sí podemos transformar.

Felicidad y TREC

Para la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) la mayor parte del sufrimiento y los trastornos psicológicos de un individuo, son reacciones a las creencias exageradas e innecesarias que alberga en su mente, por tanto, al cambiar dichas ideas podrá reducir significativamente sus síntomas e infelicidad.

A través de esta corriente terapéutica, científicamente validada, se guía a las personas para incrementar su autoaceptación incondicional. Evaluando y replanteando sus pensamientos, emociones y conductas en relación a dos objetivos fundamentales: mantenerse con vida y ser razonablemente felices. De este modo, cualquier idea, emoción o conducta que se oponga al logro de estos objetivos es irracional y nociva para el paciente, por ende debe ser transformada.

En otras palabras, como terapeuta racional-emotivo-conductual me encargo de ayudarte a detectar tus creencias irracionales, que te están generando sufrimiento emocional y te alejan de la felicidad que anhelas. Luego, mediante el entrenamiento en ciertas habilidades, el diálogo socrático y la prescripción de tareas, te guió en la reformulación o sustitución de estas ideas por creencias racionales que armonicen con tu intención de ser feliz.

Algunos tips para ser más feliz

  • Trátate con compasión, comprensión y empatía, no te lastimes, no te maltrates.
  • No te castigues por fallar o equivocarte, porque todos cometemos errores.
  • Concéntrate en hacer mejor las cosas la próxima vez en lugar de estancarte en la queja, la frustración o la ira.
  • Entiende que los demás también cometen errores, así que no los castigues por eso.
  • Perdona en vez de guardar resentimiento, porque sólo te harás daño a ti mismo.
  • Aborta los prejuicios, son innecesarios y nocivos, te alejan de la realidad y las posibilidades.
  • Esfuérzate por entender tu filosofía personal, es decir, la manera en que te vez a ti mismo, a los demás y al mundo.
  • Evalúa tus deberías, obligaciones y condicionamientos, porque puedes ser y hacer más de lo que crees.
  • No exageres, no seas dramático, no tienes que ser la víctima de los demás, de la vida ni de las circunstancias.
  • Si acostumbras pensar que todo está mal y va a peor, permítete considerar que algunas cosas están bien.
  • Acepta que no puedes cambiar el pasado, pero sí puedes transformar tus ideas presentes para estar mejor.
  • Identifica tus demás pensamientos que te hacen sentir mal.
  • Luego considera la posibilidad de pensar diferente, es decir, tener ideas nuevas que te hagan sentir bien.
  • También abre tu mente a la creencia de que las cosas pueden mejorar.
  • Finalmente, ¡Date el permiso de alcanzar la felicidad!, y persevera diariamente en tu decisión de ser feliz.

Conclusión

La felicidad es una posibilidad real, que está al alcance de tus pensamientos. Una decisión que puedes tomar de manera consciente todos los días, indiferente de las dificultades. Con el acompañamiento psicológico apropiado puedes transformar tus creencias irracionales en pensamientos racionales que armonicen con tu objetivo de ser feliz.


¿Te has identificado con algún aspecto del contenido de este artículo?, con gusto te asesoraré de manera personalizada, sólo necesitas dar clic al siguiente enlace:

psicologo online
Psicólogo Gabriel López
Atención Psicológica En Línea
Publicado en Felicidad.

Aprecio tu opinión, por favor deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.